Fichas de plantas (no cactus)
               

21.7.14

Aquilegia vulgaris

Nombre común: Aguileña - Aquileña - Ancolia - Flor de los celos - Colombina

Es una planta herbácea perenne, espontánea de regiones templadas de Europa central y Asia, donde crece en zonas boscosas y en otros ambientes dispares.

Pertenece a la familia de las Ranunculaceae.

La Aquileña posee unas características flores con espuelas, y aun siendo una planta modesta forma hermosas matas muy floríferas, adecuada para macizos multicolores, rocallas de gran extensión o jardines informales.

Los híbridos de Aquilegia de largas espuelas son los que más se encuentran en los jardines, por ser muy adecuados para dar color al principio del verano.

Produce delgados tallos vellosos de hasta 1 m de altura, tapizados de hojas de color verde oscuro, las de la base son grandes y pecioladas, disminuyendo su tamaño a lo largo del tallo, las superiores son trilobuladas.

Genera unas curiosas flores de color azul o violeta en grupos de hasta 10 elementos que cuelgan hacia abajo, cada uno con cinco pétalos con un espolón curvado que asemeja las garras de un águila.

Aquilegia hybrida
Los brotes florales pueden gozar de una tonalidad lisa o bien ser bicolores, pero las matas se cultivan generalmente mezcladas.

Las flores son hermafroditas, lo que significa que poseen ambos órganos de reproducción, los masculinos y femeninos.

Las flores son adecuadas para cortar y formar ramos ligeros con cierta apariencia campestre. Puede también hacerse diferentes composiciones más formales si se asocian con otros brotes florales.

La eliminación de las flores marchitas incrementará el tiempo de floración.

Lo ideal es emplazarla en una zona de sombra muy luminosa o levemente soleada. No suele presentar inconvenientes en cuanto al tipo de suelos, pero deben ser porosos, con un buen drenaje y ligeramente ácidos.

Durante los periodos de calor los riegos conviene que sean copiosos, de forma que el suelo permanezca siempre algo húmedo, aunque sin encharcamientos.

En el pasado las hojas, las flores e incluso las semillas se utilizaban con fines terapéuticos por sus principios activos.

No obstante hay que conocer que dada la toxicidad de esta planta, su uso fuera del control de un experto puede causar incluso la muerte.

No se multiplica más que por semillas, en algunas ocasiones se siembran espontáneamente, pero pierden un poco de su belleza.

Las semillas es conveniente que sean de buena calidad para que respondan con eficacia en la floración.

Las semillas se pueden sembrar directamente en su posición definitiva o bien sembradas en macetas y luego se pasan a suelo.






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