Fichas de plantas (no cactus)
               


28.9.14

Ajuga reptans

Ajuga reptans 'Catlin's Giant'

Nombre común: Búgula - Bugula decumbens - Bugula reptans  - Consuelda media - Lechuguilla

Algunas plantas de este género son sumamente atractivas debido al delicioso contraste entre sus hojas, variadamente coloreadas y sus flores azules.

Constituyen un medio excelente para cubrir el suelo en rocallas, cubierta o cerco de espacios acotados.

La Búgula no supera los 15cm de altura, por lo que su plantación se da bien en macetas y jardineras.

Tiene un gran poder tapizante y está incluida dentro de la familia Lamiaceae.

Su procedencia se localiza desde el norte de África y gran parte de Europa. Lo natural es encontrarla en zonas boscosas y umbrías, herbazales húmedos y terrenos de elevada saturación.

Se entiende que su cultivo es realmente fácil cuando se la puede ver creciendo sin inconvenientes en lugares aislados sin contar con ningún tipo de ayuda.

Crece bien en cualquier suelo ordinario, en una posición soleada o ligeramente sombreada. Gracias a su rusticidad el cultivo es simple y logra prosperar en cualquier jardín.

Es una pequeña planta herbácea de condición perenne, con un rizoma del que parten dilatados estolones que producirán tallos erectos.

Las hojas que se encuentran en la base de la mata forman una roseta densa.

Es innumerable el aprovechamiento que de esta planta se hace en diversos remedios homeopáticos, así como desde antiguo en la medicina tradicional.

Se emplea como cicatrizante, diurético, astringente, inflamaciones, digestivo, etc.

Sus tiernas hojas son anchas y ovaladas, de color verde oscuro mezclado más o menos con matices cobrizos, los bordes ligeramente ondulados.

En la peculiar coloración del follaje reside su encanto y la razón principal de su cultivo. Otras variedades ofrecen ricos matices en púrpura, crema, amarillo, rosa o granate intenso.

Su cultivo no presentarán ningún tipo de problema si se le dedica un lugar fresco y semi-sombreado y un suelo constantemente húmedo.

Para que se encuentre feliz hay que regarla de manera generosa, es conveniente no dejar que el suelo se seque del todo durante un periodo largo.

Hacia finales de la primavera se presenta la floración sobre espigas erectas y cortas que se cubren de pequeñas hojas pilosas de donde surgen las flores bilabiadas con la parte superior corta y la inferior trilobulada, de color azul con trazos blancos.

La floración puede llegar a extenderse hasta bien entrado el otoño si el tiempo acompaña y las heladas no se adelantan.

Los suelos bien tratados al inicio de la temporada no requerirán de mayor aporte de abono dado que esta planta no demanda demasiado.

La propagación se convierte en una labor muy sencilla si se fraccionan las matas adultas en varias porciones y se disponen de manera individual en tiestos o bien directamente en el suelo del jardín.