Fichas de plantas (no cactus)
               


30.10.14

Helleborus argutifolius

Nombre común: Eleboro - Eléboro

A estas plantas conviene situarlas en una posición abierta, en un lugar parcialmente soleado. El género está incluido dentro de la familia de las Ranunculaceae.

Son muy decorativas, pero precisan mucho espacio, por lo que hay que emplazarlas en lugares espaciosos.

A poco que se les facilite un ambiente adecuado y con sólo unos cuantos cuidados fáciles de llevar a cabo se puede tener unas hermosas plantas de jardín.

Entre algunas de las especies de Heleboros es común que el follaje se mantenga durante el invierno.

Las hojas en muchos casos aparecen con frecuencia en cuanto empieza la primavera, incluso a veces desde el otoño.

Su abundante floración no muestra su esplendor más que al cabo de varios años, durante los cuales deben permanecer en el mismo emplazamiento.

Sucede que todos los integrantes del género requieren un suelo humífero y una sombra parcial; en caso contrario, florecen mal.

Las plantas que se localizan en regiones de veranos suaves se pueden cultivar en situaciones soleadas sin peligro alguno.

En el caso de la Heleboro argutifolius forma un montículo con una altura de tamaño mediano, alrededor de 1 m y una anchura holgada.

Los tallos portadores de flores se elevan por encima del follaje.

Es una herbácea perenne, posee un follaje elegante que se suma a su prolífica floración, esto da como resultado una planta radiante de gran vistosidad.

Sus grandes hojas de color verde oscuro están compuestas por tres foliolos con bordes dentados y una superficie en ocasiones muy venosa.

La floración tiene lugar entre finales de invierno y mediados de la primavera; surge de manera densa sobre tallos ramificados y atestados de racimos abiertos de flores colgantes de color amarillo verdoso.

A la hora de regar es importante hacerlo en profundidad, dejando que el suelo (que debe tener un buen drenaje) se humedezca bien y no llegue a secarse por completo.

No obstante las plantas bien establecidas toleran periodos de sequía.

Las plagas más frecuentes que atacan a estas plantas son los caracoles y las babosas.

Las hojas dañadas se deben cortar antes de la floración, así como tallos florales después del florecimiento, con el fin de impulsar el crecimiento del follaje.

Por lo general en todos los casos se propagan mediante división, debido a que es la fórmula más simple de hacerse con nuevos ejemplares.