--FICHAS DE PLANTAS
-- - - - - - - - - - - - - - - -

Cuidados de las plantas en primavera


Las plantas parecen sentir la aproximación de la primavera mucho antes que nosotros.
Los primeros bulbos primaverales comienzan a florecer y las plantas de interior empiezan a desarrollar nuevos brotes, lo que significa un cambio en los cuidados después de los meses invernales.

La aparición de nuevos brotes, hojas y hasta flores son los signos más comunes de que se está produciendo el cambio de estación.

En este momento se deben adoptar los cuidados para cubrir satisfactoriamente las nuevas necesidades de cada planta.




Riego

Cuando las plantas comienzan a desarrollar nuevos brotes, se incrementan sus necesidades de agua. Y a medida que aumentan las horas de luz natural y la temperatura asciende, las plantas producen elementos nutritivos de forma más activa y evaporan más agua a través de las hojas, por lo que debe incrementarse en esta época la cantidad de agua.
De cualquier forma, se debe tener sumo cuidado de no saturarlas, incrementando gradualmente la cantidad de agua. Aparte de algunas plantas que siempre deben mantenerse húmedas, es mejor dejar que el compost se seque un poco antes de volver a regarlas. Resulta sorprendente lo sensibles que son las plantas de interior a los excesos de agua durante la primavera, (especialmente al inicio, ya que puede haber un retorno brusco y repentino a las bajas temperaturas).


Abono
El crecimiento de una planta en la primavera requiere la incorporación de elementos nutritivos que colaboren al desarrollo de la planta. Sea cual sea el tipo de fertilizante que se utilice, siempre se debe proporcionar menos al principio de la primavera, por ejemplo, no se debe aplicar la cantidad recomendada en la etiqueta del producto durante las primeras semanas, sino la mitad o la tercera parte, y haciéndolo de forma más diluida.
Es especialmente importante no abonar cuando el sustrato esté demasiado seco. Otro punto a tener en cuenta es que durante las primeras seis u ocho semanas después de un trasplante no se debe aplicar fertilizante, ya que el compost fresco proporcionará durante este tiempo los elementos nutritivos que la planta necesita. Luego, a medida que la estación avanza y el crecimiento de la planta es mayor, se puede ir incrementando la cantidad de fertilizante hasta llegar a la cantidad recomendada por el fabricante. Para las jardineras un abono granulado es óptimo en esta época.


Temperatura
Cuando las temperaturas exteriores aumentan durante la primavera, las plantas de interior comienzan a depender menos del calor que le ofrecemos dentro de nuestro hogar.
Es importante, sin embargo, tratar de evitar los cambios bruscos de temperatura, lo que podría provocar la caída de las hojas. Ya no hay que temer las heladas y a partir de ahora, las plantas donde mejor estarán es al aire libre en la terraza, el patio o en el jardín, sin dejar que reciban el sol directo, pero con la máxima iluminación.
Hay que recordar que incluso las más tolerantes con el sol o las llamadas "plantas duras de interior", necesitan un tiempo de aclimatación cuando se sacan al exterior. Se ha de empezar situándolas en un lugar resguardado de las corrientes de aire frío y a la sombra.


Trasplante
Hacia mediados y finales de la estación es el momento ideal para en el trasplante de la mayoría de ejemplares. No obstante, es primordial no hacerlo apresuradamente, ya que se corre el riesgo de estropearlas.
Las plantas que aún se encuentran en estado de relativo letargo, después del descanso invernal no deben ser trasplantadas hasta que hayan entrado en el periodo de crecimiento activo, ya que el estrés producido por un trasplante realizado en un momento inoportuno podría dañarlas seriamente.
A la hora de determinar si un ejemplar necesita un cambio de maceta no hay nada mejor que examinar las raíces, las plantas que tienen el cepellón compacto, apretado o que asomen las raíces por los agujeros de drenaje necesitarán este cambio.


Plagas
Durante buena parte de la primavera, las plantas no llegan a alcanzar su máximo apogeo, ya que los nuevos brotes mantienen un crecimiento más o menos uniforme hasta casi el inicio del verano.
Aunque puede que la presencia de plagas no se presente de forma descontrolada, es ahora cuando se puede prevenir de manera eficaz su presencia. Una buena medida es vigilar de cerca frecuentemente las yemas, nuevos brotes y capullos de todos y cada uno de los ejemplares que tengamos en macetas.
Para evitar que cualquier plaga se propague a las plantas vecinas, en cuanto se detecte la presencia de alguna hay que pulverizar todo el ejemplar con agua jabonosa una vez al día.
Si la zona afectada es muy pequeña, bastará con utilizar un algodón empapado en alcohol, incluso retirar los insectos con la mano. Cuando la plaga está muy extendida, es preferible emplear un insecticida específico, que se puede encontrar en cualquier centro de jardinería.



7 comentarios:

▼▲ Mostrar / Ocultar comentarios

Blog Widget by LinkWithin