Fichas de plantas (no cactus)
               


14.7.08

Aglaonema commutatum

Nombre común: Aglaonema treubii - Aglaonema
 

Las Aglaonemas son miembros de la familia Araceae, provenientes de las selvas vírgenes del sudeste asiático que, en su mayoría, son excelentes plantas decorativas de interior.

Es una de las plantas más fáciles de cultivar en interior, siempre y cuando se les proporcione las condiciones que les agraden: fundamentalmente sombra, calidez y humedad a lo largo de todo el año. Alcanza unos 50 o 60 cm de alto.

Las hojas son grandes y lanceoladas,  de color verde oscuro con manchas blancas amarillentas o plateadas.

Su capacidad para tolerar la sombra es una de sus mejores cualidades, aunque prefieren disfrutar de buena luz, pero no situarla nunca en un lugar donde le pueda dar el sol directo.

 No es conveniente cambiarla de lugar una vez que la planta se haya aclimatado a un sitio, tampoco es bueno los cambios bruscos de temperatura, ni las corrientes de aire.
La Aglaonema commutatum es una planta tropical, por ello, la humedad para ella es fundamental, en verano hay que regarla con frecuencia, pero sin que el compost se mantenga empapado.

Disfruta del calor, aunque no le gustan los ambientes secos, las hojas hay que humedecerlas frecuentemente durante el verano, y siempre con agua que no esté demasiado fría.

Para crear humedad a su alrededor se puede colocar debajo de la planta una bandeja con guijarros humedecidos con agua.
Las hojas hay que limpiarlas cada cierto tiempo, de este modo mostrarán un precioso brillo natural.


Para esta planta conviene mantenerle cierto grado de constricción en las raíces, por este motivo es mejor realizar el cambio de maceta a una mayor cuando el cepellón esté repleto de raíces o éstas comiencen a sobresalir por el agujero de drenaje.

A finales de abril, es la época idónea para la división de la Aglaonema si se desea hacer nuevas plantas. Simplemente se separan un grupo de hojas con bastantes raíces y una vez plantada hay que colocarla en un lugar cálido.

Para aclimatarse a la nueva maceta la Aglaonema necesita una temperatura estable de unos 21ºC.

Hay que abonarla desde principios de marzo hasta octubre cada dos semanas con un fertilizante líquido para plantas verdes, que se añade al agua de riego.

La Aglaonema commutatum es de crecimiento un poco lento, pero si está en un lugar donde se encuentre bien llenará enseguida la maceta de preciosas hojas.

Aunque su cultivo se realiza básicamente por sus bellas hojas siempreverdes, durante el verano estas plantas cuando son maduras producen flores llamadas espatas, de color blanco verdoso y el espádice blanco amarillento de flores minúsculas.






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