Fichas de plantas (no cactus)
               

9.2.11

Vigna caracalla

Nombre común: Phaseolus caracalla - Caracolillos

Se trata de una planta trepadora y vigorosa, de tallos volubles, que realmente posee un rápido crecimiento, lo que le permite una disposición de saturar en muy poco tiempo toda una estructura a la que se le ofrezca la posibilidad de aferrarse.

Esta planta no se mantiene erguida por sí misma, necesitando un soporte para medrar. Es oriunda de diversos países tropicales de América del Sur y América Central.

Está integrada dentro de la importante familia de las Fabaceae, que engloba a las conocidas leguminosas.

Las hojas son de color verde oscuro, brillantes, estrechas, rugosas muy alargadas y terminadas en punta.

Las flores son sin duda lo más característico y original de esta planta. Las vistosas flores nacen en racimos colgantes, son grandes, con los pétalos superiores doblados hacia atrás y la quilla alargada enrollada como un caracolillo.

La floración se puede localizar en diversos colores, como rosa púrpura, blanco o amarillo pálido y morado.

La floración aparece al iniciarse el verano y continua hasta comienzos del otoño, acabando definitivamente con la llagada de los primeros fríos.

Al ser una especie propia de zonas cálidas y aun siendo una especie de conducta perenne, cuando se cultiva en regiones frías se comportará como una planta anual, esto significa que perderá toda su parte externa a medida que el frío se intensifica a lo largo del invierno, o incluso ya en el otoño.

Pero no hay que preocuarse, ya que iniciará un nuevo ciclo de desarrollo vegetativo al comienzo de la estación primaveral.

Ofrece una evolución inmejorable cuando se cultiva en grandes macetones, a los que hay que tener la precaución de acomodar algún sistema a modo de apoyo donde los tallos logren aferrarse.

A medida que crece se puede ir atando los nuevos tallos alrededor del soporte, con ayuda de una fina cuerda.
La ubicación más adecuada estará en un emplazamiento donde reciba una buena dosis de sol y goce de una alta humedad en el suelo.

En algunas circunstancias, si se la deja crecer de manera despreocupada puede llegar a invadir el terreno próximo, convirtiéndose en una planta invasora. En estos casos es mejor acotar su crecimiento.

Produce unas vainas estrechas y alargadas de color verde al principio que se tornarán marrones con el tiempo. Cada vaina suele contener cerca de una veintena de semillas de color marrón.

Para hacer de su reproducción una labor más sencilla es preferible realizarla mediante el esquejado de la planta, o incluso por acodo en primavera.

Propagarla a través de semillas aunque factible es más complicado, además de no ser tan fiable su germinación pueden tardar demasiado tiempo en hacerlo.

Las semillas requieren de un proceso de raspado antes de disponerlas en remojo durante varios días en los que duplicarán su tamaño. La germinación puede demorarse meses.







1 comentario:

CORDOBESA dijo...

Paso a saludarte y mirar algunas cosillas de tus entradas, hay que ir preparando para el tiempo que se aproxima. Pronto estaremos plantando las gitanillas y las petunias. Un abrazo.

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