--FICHAS DE PLANTAS
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Coccoloba uvifera

Nombre común: Uva de playa - Uva de mar - Cocoloba


Se trata de un arbusto de hoja perenne, de crecimiento extenso, con ramas gruesas capaces de soportar fuertes rachas de viento.

Procede de las costas de la América tropical. Pertenece a la familia Polygonaceae.

Generalmente crece como un arbusto de porte moderado, pero puede llegar a ser un árbol frondoso de hasta 6 m de altura.

En las ramas se puede observar la cantidad de nudos formados a modo de cicatrices que van dejando las hojas a medida que van cayendo.

Las hojas son muy distintivas, tienen el peciolo corto, crecen alternas, son redondeadas, coriáceas, de hasta 20 cm de anchura, tienen los nervios principales y el central de color marrón rojizo.

Las hojas adultas son de color verde azulado en el haz y más pálidas en el envés.

Las flores de color blanco verdosas y de agradable aroma son muy pequeñas, están agrupadas en inflorescencias que se producen en delgados racimos florales, éstos son erectos y estrechos de hasta 30 cm de longitud, que cuelgan graciosamente de las ramas.

Hacia finales del verano la planta produce grandes racimos de pequeños frutos de unos 2 cm de diámetro, redondeados, que parecen racimos de pequeñas uvas, muy agrupados o arracimados entre ellos, son de color verde que se van tornando con la edad en una tonalidad roja purpúrea. Cada racimo generalmente alberga unos 40 frutos.

Tiene muy buena tolerancia a la sequía, pero cuando la planta ya está bien establecida. En la edad adulta le gusta las ubicaciones soleadas, aunque tolera la sombra parcial.

El fruto es muy interesante, éste es carnoso, de agradable sabor y de fuerte aroma. Cada fruto posee una semilla grande.

En algunos países de la zona Caribeña suelen utilizar sus frutos para elaborar confituras, jaleas y otros dulces. También se emplea diferentes partes de la planta en la medicina popular para diversas dolencias.

Es conocida popularmente como uva de playa por su buena aclimatación a los lugares cercanos al mar ya que es enormemente tolerante con la salinidad ambiental.

Es frecuente verla creciendo en las cercanías o incluso en plena zona arenosa de playas, donde en ocasiones sirve de protección o barrera al fuerte viento.

Puede sobrevivir a heladas débiles, pero no es una planta que soporte el frío intenso, por ese motivo, si se cultiva en zonas de inviernos duros, será mejor buscarle una buena protección con la llegada del frío.

La protección se le puede proporcionar colocándola en lugares más resguardados al amparo del frío, prestando especial atención a sus raíces.

Es aconsejable emplear la técnica del acolchado, que se basa en cubrir el suelo con una gruesa capa de algún material aislante como la corteza de pino.

Esta tarea se deberá realizar antes de que el suelo ya se encuentre helado.

Para la parte aérea se puede utilizar láminas de plástico de burbujas o cualquier otro material que tenga la posibilidad de poder quitarse fácilmente durante las horas que no haga tanto frío, de forma que la planta reciba algo de luz.

La reproducción puede conseguirse con relativa facilidad mediante la siembra de semillas y por esquejes de madera madura.




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