Fichas de plantas (no cactus)
               

3.3.10

Coloridas y alegres Prímulas



Se inicia el mes en que la actividad en el jardín y la terraza es plena; los narcisos y los tulipanes empiezan a dar flores así como numerosos arbustos de floración primaveral.
Las plantas inician su despertar del descanso invernal y reanudan su crecimiento ahora que los días comienzan a ser más calurosos y tenemos más horas de luz.
Una de las especies que han alegrado el invierno con su explosión de colores son las Prímulas, también llamadas Primaveras.
Plantas de pequeño tamaño ya que no superan los 30 cm de altura, pero de una gran belleza iluminan los días más grises y pobres del año.
El género está integrado por alrededor de 550 especies vivaces y perennes que destacan por su larga floración, su fácil cuidado y su resistencia al frío. El nombre procede del vocablo latino primus que significa primero, evidentemente alude a su precoz floración.

Mantienen las flores desde diciembre hasta finales de marzo o incluso más tiempo con tal que se eliminen las flores marchitas.
Las hojas crecen formando una roseta en cuyo centro nace un pedúnculo sin hojas, al final del mismo aparecen las flores agrupadas en umbrelas.

Las flores poseen bellas tonalidades y se pueden localizar en casi todos los colores: blanco, amarillo, rosa, azul, violeta, naranja, malva, morado, lila... Algunas variedades presentan pétalos bicolores.
Es bastante fácil encontrar Prímulas en flor prácticamente todo el año, pero durante el invierno y primavera se hayan en su mejor momento. Su pequeño tamaño las hace muy convenientes para cultivarlas en jardineras, arriates y borduras. Lo mejor es plantar tres o más ejemplares por jardinera, creando así un hermoso matiz de color.

Las Prímulas prefieren la semi-sombra, con algo más de luz en invierno, si crecen en climas frescos soportan bien el pleno sol siempre que el terreno permanezca húmedo, pero no encharcado; un sustrato demasiado mojado puede ocasionar el desarrollo de hongos de pudrición a los que estas plantas son muy sensibles.

Siempre hay que tener cuidado a la hora de regarlas, procurando no mojar las flores.
En interior hay que verificar que el lugar de ubicación sea fresco, donde la temperatura no suba de los 18ºC para que las flores duren más tiempo.

Aunque aguantan bien el frío, las heladas pueden estropearlas, de modo que si las temperaturas bajan en exceso conviene protegerlas.
Para ayudarlas a fomentar su floración viene bien añadir una vez al mes un fertilizante líquido para plantas de flor, al agua de riego.

Generalmente se las trata como plantas de temporada, una vez finalizada su floración se desechan; si se las obliga a flores en la siguiente temporada las flores serán muy escasas y pobres.










1 comentario:

CORDOBESA dijo...

Hola Carmen, me encanta la primula, todos los inviernos suelo tenerla, menos este, que cuando fui al vivero no había, y luego las que vi cerquita de mi casa, no me gustaban, así que este año no he tenido. Me llama la atención el nombre que tiene llamándose primula primavera" cuando florecen es en invierno, y por cierto que se ponen preciosas. Un abrazo y buen fin de semana.

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