Trifolium repens 'Purpurascens'


Trébol morado   - Trébol rojo



Cultivar esta planta es realmente placentero. No solo por la grata sencillez de su cultivo, sino que además ofrecerá una cubierta vegetal de hermoso color al jardín.

Pertenece a la familia de las Fabaceae (Leguminosae) y tiene un carácter perenne.

Generalmente se desarrolla de forma natural en zonas de prados y bordes de arroyos o fuentes. Eso da muestra de la necesidad de humedad en su entorno.

Puede cubrir una amplia zona si el ambiente es el adecuado, si bien no excederá de los 20 ó 25 cm de altura.

Su ritmo de crecimiento es rápido y en condiciones ideales, puede vivir durante varios años sin problema.

Posee hojas trifoliadas o de tres segmentos y puntas aovadas, con manchas en el centro con aspecto de un triangulo y que según la variedad destacará en una tonalidad rojiza, verde o blanca.

Los bordes de las hojas son dentadas y la base de las mismas de tonalidad que contrasta con las manchas que pueden ser de forma caprichosa.

Suele florecer hacia finales de la primavera, aunque es algo normal que se pueda adelantar un par de semanas cuando es el clima es muy caluroso.

Las diminutas flores surgen en el extremo de largos tallos y se agrupan en cabezuelas redondeadas o globosas de color rosado, burdeos o blancas, según la variedad.

Las flores desprenden un suave y agradable aroma.

También es habitual que los centro de jardinería la vendan ya florecida algo más adelantado a su tiempo natural, eso se consigue forzando la floración.

Es un requisito indispensable que goce de exposiciones desde soleadas a semi soleadas, dependiendo del clima.

En zonas con demasiada penumbra se mostrará con un follaje pletórico, pero la mata apenas producirá flores.

Cuando se encuentra en zonas de veranos muy tórridos es preferible ubicarla en semi-sombra.

En el caso de regiones con veranos muy calurosos habrá que no descuidar los riegos y hacerlo de manera generosa para que el terreno no llegue a secarse del todo nunca.

Para mantenerse frondosa y fresca es importante mantener el suelo siempre con una cierta humedad.

Gracias a su comedido tamaño y la llamativa tonalidad de su follaje resulta perfecta para desarrollarse en jardineras para colocar en terrazas o patios soleados.

La propagación es bien sencilla dado que si se la deja ella misma se autopropaga.

No obstante se puede dividir las matas en varios trozos para luego plantarlos en jardineras o tiestos.





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