Fichas de plantas (no cactus)
               



¡Feliz Halloween! 

28.10.11

Hojas con puntas secas


Cuidados regulares

Tras el periodo de máximo calor del año, es frecuente que las plantas de interior tengan alguna señal de la canícula y la falta de humedad típica de ese ciclo anual.
Las puntas secas o quemadas de las hojas es uno de los estragos más habituales que causa en las plantas de interior.

Esto sucede cuando se somete a las plantas a los ambientes secos y al calor excesivo, que no siempre tiene que ver con el verano, ya que la calefacción durante el invierno produce los mismos efectos calamitosos.
Otra causa bastante frecuente que afecta a las plantas de interior es el sol directo cuando alcanza a las hojas a través del cristal de las ventanas, esto en muchas ocasiones les provoca quemaduras más o menos severas.

Las manchas producidas por sequedad originada por el sol directo son muy fáciles de reconocer. Las manchas de este tipo afectan sólo a determinadas zonas, no a toda la hoja.

Cuando sólo aparecen en el extremo de la hoja la causa es la sequedad ambiental. Si las quemaduras tienen el tamaño de pequeños puntitos por la hoja, lo más probable es que haya sido mojada estando expuesta al sol directo.

Este tipo de perjuicio no afecta de igual manera a todas las plantas. Las más perjudicadas son las de hoja grande, como la costilla de Adán, en este caso, los daños atañen al atractivo del ejemplar.
Cuando la cuestión se da en plantas de hoja pequeña, generalmente con mucha mayor cantidad de hojas, el problema pasa desapercibido, ya que basta con eliminar las hojas afectadas o el tallo completo que las porta.

En cualquier caso, para eliminar los daños es imprescindible quitar las partes afectadas, porque el tejido no se regenera.

Las hojas grandes y puntiagudas hay que cortar la zona dañada, recortando con unas tijeras el borde. Para mantener en lo posible la forma de la hoja conviene hacer cortes oblicuos o en ángulo en vez de rectos.

En las hojas anchas y grandes hay que cortar la hoja entera si la mancha es demasiado extensa.

Como no se propaga, se puede colocar la planta de forma que la hoja dañada no se vea y cortarla cuando hayan brotado hojas nuevas.

En el caso de las hojas pequeñas y numerosas se cortan los tallos más afectados dejando sólo unos 5 cm desde la base, porque las hojas una vez secas, no vuelven a recuperarse.

Cuando las puntas de las hojas además de ponerse marrones empiezan a caer, la causa puede estar debida a la exposición a una corriente de aire.

Aunque parezca algo complejo es conveniente no confundir los signos que presente un ejemplar con otro, debido a que algunos síntomas de enfermedades se parecen y pueden llegar a confundirse.

Incluso plantas que toleran la exposición al sol directo, pueden sufrir quemaduras si lo reciben a través de los cristales de una ventana, ya que éstos hacen un efecto lupa.




5 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por la información.!

Anónimo dijo...

Muchísimas gracias porque yo las cortaba en recto!

Julieta dijo...

Quedé totalmente satisfecha con la explicación, es simple pero completa. Gracias!

alicia dijo...

muchas gracias

Anónimo dijo...

Muchas gracias por este artículo!