Fichas de plantas (no cactus)
               


25.6.09

Jardines en botella

Jardines en miniatura

Disfrutar un pequeño jardín dentro de un recipiente de cristal va unido a la originalidad y destreza para crear el arreglo. Se pueden cultivar plantas frágiles o delicadas que exijan de un ambiente muy húmedo y de una temperatura constante.

Dentro de estos receptáculos las plantas están en unas condiciones de microclima estable, parecidas a las de un invernadero, por cuanto reciben la luz a través del vidrio y no están expuestas a las variaciones de temperatura del exterior, ni tampoco a las temidas corrientes de aire.

En el mercado se puede encontrar un sinfín de estos jardines en miniatura, pero es más gratificante hacerlo nosotros mismos.

Los recipientes a utilizar pueden ser muy diversos, desde un pequeño acuario a la típica pecera redonda; cualquier frasco grande puede servir. A ser posible que sea de cristal, pero siempre transparente; se deben evitar los recipientes de vidrio ahumado o con color porque restan luminosidad a su interior.

El tamaño en la elección del contenedor para nuestro pequeño terrario dependerá del número de plantas que queramos poner; si el contenedor es grande con cinco o seis pequeñas plantitas será suficiente.

La boca de la vasija conviene que sea lo suficientemente ancha para poder manipularlas sin problema. Asimismo, en el caso de que la boca tenga algún tipo de cierre, conviene abrirlo de vez en cuando, con el fin de renovar el aire de dentro y no se produzca un exceso de condensación de agua.

Para asegurarles a las plantas una larga vida y evitar la putrefacción de sus raíces hay que disponer en el fondo del contenedor un drenaje adecuado, constituido por guijarros y carbón vegetal en una capa de unos 5 cm de espesor. Sobre esta capa se dispone la tierra vegetal donde se acondicionarán las plantas.

Las especies que más se adaptan a este tipo de cultivo son las de crecimiento lento y de pequeño tamaño, pues de otra forma saldrían del recipiente enseguida.

Lo mejor es combinar las de crecimiento más o menos pegado al suelo y las de porte mayor, buscando un conjunto armónico.

Lo primero que hay que hacer es seleccionar, preparar y considerar la disposición que tendrán las plantas en el interior del recipiente. Se retira de cada ejemplar la maceta y se coloca dentro del recipiente en la situación que tenemos prevista, molestando lo menos posible las raíces y añadiendo el sustrato necesario.

Cuando tengamos todas las plantas instaladas se apelmaza bien toda la tierra para que las plantas queden bien sujetas. Se puede adornar la superficie añadiendo algunos guijarros o piedrecillas de colores. Por último se riega ligeramente con un difusor de agua y se limpia las paredes del interior del recipiente.

El riego no suele constituir problemas de importancia, pues se debe hacer con poca frecuencia, ya que el vapor de agua que se condensa en las paredes del recipiente caen en forma de gotas nuevamente a la tierra.


Una norma bastante buena para saber cuando se tiene que regar consiste en observar si se produce condensación en las paredes.

Si esto no ocurre, habrá que administrar agua a las plantas, lo que se ha de hacer con un difusor proyectando el agua sobre ellas en lugar de directamente sobre la tierra.

 
El agua para regar si es posible que sea de lluvia o en su defecto hervida y enfriada; no usar nunca aguas duras ni fría. Es preferible no utilizar plantas con flor, ni con hojas vellosas mezcladas con ejemplares que sean amantes de la humedad sobre sus hojas.


PLANTAS IDÓNEAS PARA JARDINES EN BOTELLAS:

Hipoestes - Pilea - Fitonia - Ficus pumila - Helechos - Hiedra - Selaginela - Peperomia - Adiantum - Croton - Pellaea - Episcia - Nertera


Jardinería en miniatura